El suicidio, una "decisión" desde el sufrimiento

hace 1 año · Actualizado hace 17 mins

El suicidio. Una de las palabras más temidas y ocultas en la sociedad. Ese gran problema social y mental que todo el mundo sabe que está pero nadie habla de ello.  Sin embargo, los datos son firmes y preocupantes, en el año 2023 4.116 personas se suicidaron en España, 4116 personas.

Cada día unas 10 personas se quitan la vida en España. Por cada persona que se ha quitado la vida, se producen unos 25 intentos; según los datos del Insituto Nacional de Estadistica (INE). Datos aproximados, lo que significa que probablemente la cantidad sea superior.

¿Cómo te sientes al leer estas noticias? ¿Qué se te pasa por la cabeza? Probablemente impresión, miedo, preocupación, tristeza o incluso incomprensión. Está bien, es normal.

Muchas veces, cuando leemos noticias así, tendemos a dejar de leer ya que la angustia y el miedo social y personal que genera hace que no afrontemos una realidad como es el suicidio. Por ello, te invito a que leas conmigo este artículo para entender que es el suicidio, que piensan y sienten las personas que lo llevan a cabo y como se sienten los “supervivientes” al duelo del suicidio. Los “supervivientes” al duelo del suicidio son los familiares que tienen que sobrevivir a la falta y al duelo de un ser muy querido (se les llama así a los familiares que han sufrido una perdida por suicidio).

 

¿Qué es el suicidio?

El suicido es el acto por el cual una persona decide quitarse la vida. Es la “decisión” que se toma bajo un estado de malestar psicológico inmenso, cuando la persona cree que sus problemas no tienen solución y que quitarse la vida es la única forma de acabar con el dolor.

La desesperanza es una de las características más relevantes en estos casos, ya que esta emoción indica la ausencia de esperanza. La persona no cree que haya alternativas a su situación, no tiene la esperanza de que nada cambie ni la energía suficiente para intentar gestionar o cambiar algo en su beneficio. Por ello, la desesperanza; junto a otros indicadores; es un factor de riesgo muy importante.

Todo esto es signo de que la persona está pasando por un estado de angustia emocional extrema y nos alarma de que su vida corre peligro y necesita ayuda urgentemente.

Los pensamientos suicidas son aquellos pensamientos que empiezan a forjarse en la mente de esas personas. Primero viene el malestar psicológico, luego empiezan a aparecer las primeras dudas sobre el valor de la vida (¿para que?, ¿merece la pena?...etc.); mientras la situación externa e interna no cambia; aparece también la desesperanza y finalmente, todo aumenta y se vuelve insoportable. La energía por vivir disminuye y la cabeza solo piensa en una cosa, en acabar con todo esto ya. La persona se siente en una celda perpetua, algo así como sentirte en una cárcel, de la cual sientes que nunca vas a poder salir y solo crees que necesitas una cosa, rendirte.

Las personas están hart@s de sentir ese sufrimiento y en la mayoría de los casos, desgraciadamente, se van a sentir incomprendid@s, juzgad@s o bichos raros. Se pierden por completo los objetivos de vida y la vida pasa a carecer de sentido. El entorno, desgraciadamente, no siempre está preparado para acoger, entender, sostener y gestionar estas situaciones. Porque lo que esas personas necesitan en ese momento es alguien que les entienda, alguien que les escuche, alguien que sostenga con ell@s ese dolor y alguien que les acompañe en ese proceso.

 

¿A qué señales de peligro hay que darle importancia?

  • Hablar acerca de querer morir o quitarse la vida
  • Que se interese por el tema de la muerte o busque formas de acabar con su vida
  • Llevar a cabo conductas de despedida o terminar con asuntos pendientes
  • Sentir y hablar que es una carga para su entorno
  • Sentimiento de apatía, vacío y sobre todo, desesperanza
  • Sentir un dolor insoportable
  • Aislamiento social y personal
  • Cambios de ánimo repentinos
  • Cambios en la alimentación y el sueño
  • Enlentecimiento físico que le lleva a abandonar actividades que antes llevaba a cabo
  • En los adolescentes, la impulsividad es un factor muy importante a tener en cuenta

 

Puede que haya personas en las cuales estas señales de peligro sean más evidentes y en otras personas en cambio, que no sea tan evidente o que no expresen sus pensamientos ni sentimientos. Por ello, que el entorno esté atento a los cambios es algo vital y sobre todo, preguntar, interesarse por el estado de esa persona. De esa formá, la persona sentirá que si desea tiene un espacio para poder comunicarse.

Pero se tiene la idea social de que hablar sobre el suicidio puede llevar a las personas a consumarlo…

 

¿Cuáles son los mitos erróneos sobre el suicidio?

  • El expresar pensamientos suicidas no es más que una llamada de atención: Existe la idea de que las personas que quieren quitarse la vida no hablan o no lo expresan. Por tanto, se comete el grave error de si alguien comunica algo, no darle la importancia necesaria y verlo como una simple llamada de atención. ¡ESTO ES MUY PELIGROSO! Nadie bromea ni llama la atención con el tema del suicidio. Si alguien te expresa ese pensamiento o emoción, significa que lo está pasando muy mal y que por su cabeza ha aparecido cierto pensamiento. Por tanto, es necesario validar y buscar ayuda a esa persona. De hecho, un gran porcentaje de personas que se han quitado la vida, lo habían expresado o reflejado de alguna forma anteriormente.
  • Una vez pasado el intento de suicidio ya no hay peligro: Una vez que la persona ha intentado suicidarse y no lo ha conseguido, en el momento de recuperación posterior puede haber un grave riesgo de volver a intentarlo. El hecho de no haberlo llevado a cabo puede significar fracaso para esa persona y por tanto, puede que vuelva a intentarlo. No es un acto de cobardía ni valentía, es un acto de desesperanza.
  • Las personas que se suicidan no quieren vivir: No, las personas que se suicidan quieren vivir, pero sienten tanto dolor que solo quieren dejar de sufrir y la única forma que encuentran para ello en ese momento es la muerte. No quieren morir, quieren dejar de sufrir.
  • Hablar sobre el suicido incita a hacerlo: Todo lo contrario, hablar sobre ello implica proteger y ayudar a la persona frente al acto. Poner palabras a lo que piensan y sienten es algo que les libera un poco del sufrimiento y por tanto, les puede proteger.

El acto de “querer quitarse la vida” puede generar mucha culpa, vergüenza y responsabilidad, por eso muchas veces las personas no buscan ayuda ni lo comunican, para no sentir que son los “bichos raros sociales” o los “incomprendidos”.

 

¿Cómo ayudar a alguien con ideación suicida?

Si conoces a alguien que cumple con algunas de las características arriba mencionadas, puedes ayudarle:

  • Pregúntale abiertamente si tiene o ha tenido pensamientos de quitarse la vida. Se que es una pregunta compleja y más aun la respuesta, sobre todo en caso de ser afirmativa. Pero si no se le da lugar a la pregunta no se va a conocer la situación de la persona y no se va a saber cual es su estado emocional y mental para poder ayudarlo.
  • Mantén a la persona a salvo. Pregunta si tiene un plan sobre como quitarse la vida e intenta mantenerlo a salvo, fuera de situaciones u objetos de riesgo.
  • Valida lo que esa persona está sintiendo. Imagina por un momento alguna situación de la infancia en la cual te sentiste incomprendid@ por tu familia, amigos u entorno. Seguro que si estás pensando en alguna te acuerdes de como te sentias. Piensa que la persona que tienes junto a ti puede que se sienta de una forma muy parecida, con vergüenza, incomprensión y un gran malestar. Así que muéstrale tu cercanía y valora sus emociones. Piensa que el/ella no decide sentirse así, algo ha vivido para sentirse de esa forma.
  • Ayuda a que la persona se ponga en contacto con ayuda profesional o sanitaria.

024- Línea de atención a la conducta de suicidio

112- Teléfono de emergencias

Llamar a profesionales sanitarios (psicólogos y psiquiatras)

  • Mantén el contacto con esa persona. Que esa persona sienta que estás ahí puede ayudarle mucho en su mejora emocional.

 

¿Quiénes son los supervivientes del duelo al suicidio?

Se utiliza este término para referirse a los familiares y amigos que “sobreviven” tras la pérdida de un ser querido mediante el suicidio. ¿Alguna vez has pensado como se sienten y como hacen para seguir viviendo?

Tras el suicidio de un ser querido, su círculo más cercano se queda totalmente roto, desamparado y con sentimientos de incomprensión. Los sentimientos de culpa y responsabilidad son los más comunes, aparte de una rumiación constante sobre la situación. Este círculo se puede sentir responsable por no haberse dado cuenta de como estaba la persona, de como se sentía. Eso los lleva a la culpa, la culpa de quitarse la vida por mi falta de atención.

A nivel mental, la cabeza no para de dar vueltas e intentar entender y asociar momentos en los que le da un sentido a esa conducta suicida (cuando me dijo X igual era por esto, cuando se fue a X lugar igual ya estaba mal, este gesto que hizo, si le hubiera llamado en ese momento…etc.), una oleada agotadora y desgarradora de incomprensión, dolor y cosas por decir.

 

¿Cómo ayudar a los “supervivientes” del duelo por suicidio?

  • Preguntar como puedes ayudarlo (para familiares o amigos del superviviente). La predisposición de poderles ayudar les ayuda a saber que estás ahí si lo necesitan. De esa forma son ellos quienes marcarán sus ritmos y se podrán sentir más libres de gestionar sus tiempos.
  • Se paciente. Las emociones no entienden de tiempo, cada persona tendrá su propio proceso individual y cada duelo será completamente diferente. Evita las frases de “deberías sentirte diferente ya”, “¿aún te sientes así?... etc. Las emociones no se eligen, aparecen y después cada persona las gestiona con las herramientas que dispone en ese momento. Además, el duelo por suicidio es un duelo mucho más complicado que un duelo más normativo, debido a la complejidad de sentimientos y pensamientos que generan en el superviviente. La persona fallecida ha fallecido porque se encontraba tan mal que ha “decidido” quitarse la vida, esto genera en los familiares y amigos sentimientos de rabia, enfado, incomprensión, angustia y culpa, junto a muchas ideas erróneas sobre la vida, ellos mismos o las personas fallecidas, intentando buscar respuestas que en la mayoría de los casos, no encontrarán jamás y son éstas precisamente las que muchas veces, dificultan cerrar el duelo.
  • Escucha y expresa. Muchas veces, se decide no hablar o sacar ciertos temas que se consideran dolorosos por miedo a que esa persona se encuentre peor emocionalmente. Algo que experimentan un gran número de supervivientes del duelo al suicidio es la falta de nombramiento e integración del ser querido en las conversaciones y diálogos por parte de su entorno. Esto les hace sentir como si esa persona nunca hubiese existido o incluso, como si todo el mundo ya se hubiera olvidado de esa persona, lo cual les genera un dolor inmenso.

Cuando se pasa por un duelo, una de las cosas que puede generar gran angustia es el miedo a la pérdida del recuerdo de la persona fallecida, pensar que ya no vas a recordar a esa persona, que ya no vas a recordar su voz o sus gestos. Por ello, esta gestión por parte del entorno no les ayuda en absoluto. Aunque duela, hay que nombrar y hablar del fallecido, para poder gestionar los pensamientos y sentimientos asociados al duelo, para darle su lugar y poder adaptarse a la “nueva vida” sin esa persona.

  • No pongas barreras al dolor. Sentirse libre de poder reir, llorar, expresar o hacer lo que necesites sin ningún tipo de juicio. No te juzgues, has perdido aun ser muy querido, y necesitarás tu tiempo y proceso para retomar tu vida.
  • Ve preparando el futuro. Una vez que te hayas tomado tu tiempo y te veas más preparad@, empieza a pensar que cosas son por las que podrías empezar a retomar tu vida. Puedes hacerlo de forma escalonada y gradual para ir poco a poco afrontando las situaciones.

Recuperar tu rutina no significa que te hayas olvidado de tu ser querido, significa que tu también necesitas continuar, por ti mism@ y por tu entorno. El recuerdo de esa persona irá siempre contigo.

  • Busca grupos de apoyo que hayan pasado por lo mismo. Existen grupos de apoyo en los cuales las personas se sienten muy reconfortadas al sentir que hablan con personas que les entienden, ya que han pasado por lo mismo que ell@s. Estos grupos ayudan al apoyo, la comprensión y la expresión.
  • Busca ayuda profesional si lo necesitas.

Está claro que el intento de suicidio o la muerte por suicidio es uno de los momentos más complejos de la vida, tanto para la persona que lo vive como para su entorno. Es la forma menos natural de morir. Es un duelo tan largo y complejo que todo se vuelve en ideas y preguntas sin respuesta.

A ti, si estás atravesando una situación dolorosa y has tenido pensamientos de quitarte la vida, te diría que lo comuniques, exprésalo, háblalo con tu entorno, tus emociones son totalmente válidas y sobre todo, pide ayuda. Se que el dolor y el sufrimiento que sientes ahora mismo es inmenso, pero hay vida más allá de ese dolor.

Hay una frase que me gusta mucho, con la cual trabajo mucho en las sesiones que dice; “El dolor es inevitable, el sufrimiento es opcional”.

El dolor es un sentimiento que nos vas a acompañar siempre, ya que entra dentro de nuestra biología emocional. Sin embargo, el sufrimiento es la interpretación que le damos al dolor y haciéndonos de las herramientas más adecuadas, seremos capaces de sentir y gestionar el dolor pero no el sufrimiento.

Por eso, a nivel social e individual nos queda tanto trabajo psicoeducativo y emocional para ofrecer a las personas las mejores herramientas para gestionar sus situaciones y a su vez, que el contexto y las condiciones de vida cambien para que nadie se vea en un sufrimiento, ya que las razones que llevan a alguien a consumar el suicidio no son solo individuales o emocionales, también económicas, contextuales, familiares y sociales.

La vida nunca vuelve a ser igual, ni es el objetivo. Los supervivientes al duelo, simplemente, aprenden a adaptarse a la continuación de su vida.

 

Puedes escuchar aquí la entrevista completa llevado a cabo en Onda Cero Castro Urdiales.

 

 

 

 

 

 

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