El Bullying. ¿Qué estamos haciendo mal?

hace 3 semanas · Actualizado hace 3 semanas

 

Sandra Peña, Jokin Ceberio, Dani Quintana, Kira López… son solo algunos de los nombres de adolescentes que, lejos de vivir una etapa intensa y especial como es la adolescencia, su vida se convirtió en un verdadero infierno de humillaciones, burlas e insultos. Agresiones físicas y verbales continuas que tuvieron como consecuencia la decisión de quitarse la vida como solución a su sufrimiento.

El sufrimiento de Bullying es profundo, solitario y muy muy triste. A la vista está,

¿QUÉ ESTAMOS HACIENDO MAL?

Considero que llegados a este punto, tod@s tenemos que hacer un ejercicio de reflexión, ya que el Bullying no comienza en las aulas, comienza, como adulto, en un “chiste X” o comentario a un amigo (sin gracia obviamente), comienza en la visión que tengamos de la violencia y la agresión (aunque seas un adulto) y comienza en lo que sí y no toleramos como personas adultas. Los niñ@s no son más que el reflejo de eso que aceptamos como sociedad, lo que aprenden, incitamos o rechazamos como adultos.

Por ello, el Bullying es cosa de tod@s, tengas o no a tu lado adolescentes o niñ@s, ya que las ideas que nos conforman como personas adultas influyen directa e indirectamente en lo que sí se puede hacer para erradicar este maltrato, tristemente, tan común y desgarrador.

 

¿Qué es el Bullying o acoso escolar?

La palabra Bullying proviene del inglés y significa, intimidación.

El Bullying es la conducta de maltrato, persecución, agresión verbal, física y psicológica que se realiza sobre otro niñ@ con un estado de mayor vulnerabilidad, de forma continuada e intencional, buscando como objetivo las risas, la humillación y el poder individual y/o grupal.

La agresión física (pegar, empujar, robar…etc.), la agresión verbal (insultos, humillaciones, risas, amenazas…etc.), la intimidación social (poder grupal, bulos o rumores, exclusión social…etc.), la intimidación sexual y el ciberacoso (llevar a cabo todas las anteriores mediante redes sociales y/o a través de recursos online) conforman los tipos de Bullying existentes.

 

¿Cuáles son las señales físicas y/o psicológicas en los casos de Bullying?

  • Enfermedades o dolores recurrentes.
  • Buscar excusas o no querer ir al colegio.
  • Material escolar dañado o extraviado de forma usual.
  • Moretones o heridas sin explicación aparente.
  • Cambios comportamentales. Conductas más agresivas, irritables o más introvertidas de lo normal.
  • Problemas para dormir o pesadillas recurrentes.
  • Baja autoestima. Perder confianza en actividades o cuestiones que solía hacer.
  • Apatía. No tener ganas de hacer nada o que todo le cueste mucho. Dejar de llevar a cabo ciertas rutinas o actividades.
  • Estar más callad@.
  • Estar más apátic@ y/o triste.
  • Llanto sin motivo aparente.
  • Ansiedad o miedo en los temas referentes al colegio.
  • Aislamiento
  • Sentimientos de inutilidad o fracaso generando comentarios negativos sobre uno mismo.
  • Estado de alerta continuo.

 

¿Qué consecuencias tiene el Bullying a corto plazo?

  • Baja autoestima. En la adolescencia, la identidad personal se va generando a través de muchos factores, entre ellos, a través de la imagen social que tenemos con nuestr@s iguales. La pertenencia social (los roles, las dinámicas relacionales y la pertenencia a los grupos sociales) van conformando la identidad personal. Cuando en el colegio; uno de los lugares más sociales que existe a esa edad; se presentan risas, humillaciones y agresiones, la imagen personal se va deteriorando y con ello, la visión de lo que somos. A diario veo casos, tristemente, en los cuales las personas (adultos y adolescentes) tienen una visión de ell@s mism@s de seres invalidados (que no valen nada), humillantes (que doy vergüenza o que es vergonzoso ser yo) y que dan “asco”. Tal cual lo lees, ciertas personas les han hecho creer que dan asco (desde estas líneas mando un abrazo enorme a las personas que han aprendido a sentirse así porque os hayan hecho sentir así a lo largo de vuestra vida). Generando una pérdida de confianza, amor y cuidado hacía uno mism@.
  • Cansancio continuado y cambios en el sueño y la alimentación.
  • Sentimientos de inutilidad, soledad y marginación.
  • Estrés postraumático. Revivir los momentos de acoso puede generar miedo, pesadillas y ataques de pánico.
  • Dificultad para concentrarse.
  • Dificultad para relacionarse con otro niñ@s.
  • Tener un comportamiento más introvertido.
  • Trastornos de ansiedad y depresivos. Como consecuencia de todo lo anterior, se puede llegar a tener ideas de quitarse la vida como forma de poner fin al sufrimiento desde un sentimiento de desesperanza y tristeza devastador.

¿Qué aprende ese niño o niña? El concepto de indefensión aprendida.

 

¿Qué es la indefensión aprendida?

La indefensión aprendida se refiere a la situación en la cual la persona aprende que no tiene control sobre lo que pasa ya que, tras repetidos maltratos y fracasos, ha intentado escapar o defenderse pero sin éxito. Eso genera, que el niñ@ en este caso, se resigne a que nada va a cambiar y que no puede hacer nada para defenderse. Asumiendo incluso que se merece ser tratado de esa forma. Lo cual influye directamente en su autoestima.

“Siempre va a ser así”

“Nada va a cambiar”

“No sirve de nada decirlo o hacer X”

“Soy inútil y no sirvo”

Son solo algunos de los pensamientos que puede tener el niñ@ víctima de Bullying, generando tristeza, soledad y desesperanza, lo cual le hace aislarse y resignarse al maltrato.

Podríamos decir, que la víctima se queda sin herramientas útiles que van desgastando y consumiendo su energía y fuerza para pedir ayuda o poder seguir adelante. Aprende a sentirse incapaz. No se si alguna vez te has sentido así, pero es la una de las sensaciones más frustrantes y paralizantes que hay. Te resignas a pensar nunca nada va a ccambiar y que no vale la pena luchar. Ahí es cuando aparece la desesperanza.

Se podría decir que la desesperanza, sostenida en el tiempo junto a otros factores y/o emociones, es una de las emociones que más “peligrosas” se pueden volver si no hacemos nada ante ella, ya que nos anula, incapacita y chupa nuestra energía y fuerza para movilizarnos en las situaciones complicadas.

 

El último estudio más reciente y potente llevado a cabo en España muestra que hay un promedio de dos víctimas de Bullying por aula y un acosador cada dos aulas, en una media de 28 alumnos por clase. Un dato importante que revela el estudio es la gran dificultad que tienen l@s alumn@s para reconocerse como agresor@s (debido al rechazo social que se ha conseguido implementar entorno a este tipo de violencia). Otros de los datos más significativos son:

  • Las agresiones más comunes son los motes o el burlarse de alguien, seguido de contar mentiras para que el resto rechace a esa persona, criticar el aspecto físico de alguien e ignorar o rechazar a alguien grupalmente.
  • El patio es el lugar donde más agresiones se dan, seguido de la categoría “otros lugares” lo cual probablemente refleje, las redes sociales y el mundo digital.
  • El aspecto físico es la característica a la cual más atribuyen el Bullying las víctimas de dichas situaciones. Siendo el “ser más gord@” una de los motivos principales.
  • En el caso de l@s acosador@s y personas que han participado en situaciones de Bullying, coincide. El aspecto físico es la característica más común.
  • Un dato muy positivo es que un porcentaje elevado interviene para detectar el acoso o creen que debería de hacerlo.
  • Hay un mayor porcentaje de personas que han contado el acoso que frente a los que no lo han contado. Y entre ellos, la madre y las amistades son los más comunes a los que se suele recurrir. Aun así, el porcentaje de estudiantes que no lo han contado a nadie, es tristemente, aun, muy elevado.
  • Entre l@s acosador@s sorprende el dato de que ninguna persona del colegio ni de su familia había hablado con ellos sobre su conducta en el último tiempo.
  • Para l@s alumn@s de Secundaria, la medida más eficaz para erradicar el Bullying es la cohesión grupal de la clase, el apoyo a la víctima.
  • Sufrir acoso escolar aumenta el hecho de sufrir ciberacoso.
  • El estudio muestra como víctimas y acosadores sufren. Las personas que ejercen acoso llevan sobre ellas mochilas de problemas socioemocionales que les influye a la hora de comportarse y funcionar con los demás y consigo mismo. Esto nunca debe ser una justificación, simplemente, tiene que ayudar a entender y a dirigir la reeducación escolar, social y familiar a la parte psicoemocional de todo el alumnado.

Díaz-Aguado, M. J., Martínez-Arias, R., Falcón, L., & Alvariño, M. (2023). Resumen del estudio sobre acoso escolar y ciberacoso en España en la infancia y en la adolescencia. Universidad Complutense de Madrid-Fundación Cola Cao. https://www. ucm. es/file/informe-estudio-acoso-escolar-universidad-complutense-fundacion-colacao.

 

¿Y las características del acosador?

  • Necesidad de dominio y control. Tienden a tener una baja autoestima que “maquillan” con una personalidad dominante. Las inseguridades son un signo de debilidad para ellos.
  • Necesidad de sentirse superior y reconocido. Utilizan el miedo para ganar respeto y posición.
  • Propensos a la violencia.
  • Serias carencias en la gestión emocional.
  • Baja tolerancia a la frustración. Suelen tener problemas a la hora de asumir responsabilidades.
  • Visión de “fuerte y débil” sobre la vida. Aprendizajes de la fuerza (la violencia) es el poder.
  • Carencia de límites y consecuencias. En sus hogares puede haber violencia, carencia de límites y responsabilidad o falta de afecto.
  • Falta de tolerancia hacía los demás.
  • Egoístas
  • Pueden ser populares. Lo cual les da mayor “alimento” para reforzar su conducta.

 

Para los padres ¿Cómo ayudar a los niñ@s y adolescentes víctimas de Bullying?

  • Escuchar y validar el relato de la persona. Se que como madre o padre es muy complicado, pero el niñ@ o adolescente no necesita ver el descontrol en sus progenitores, necesita que el adulto sea un espacio seguro ya que lo que está viviendo es un estado de alarma e inseguridad continuo. Necesita que los padres sean el refugio, calma y hogar para poder hablar, ser escuchad@ y validad@.
  • No minimizar la situación ni restarles valor a sus sentimientos.
  • Que exprese la vergüenza y la culpa y trabajar para cambiar esas emociones. Muchos niños pueden sentirse así por sufrir el acoso escolar. Vergüenza por vivir lo vivido y la creencia de ser culpables por no poder defenderse.
  • Entender el concepto del Bullying. La erradicación del Bullying es tomar medidas legales, drásticas y eficientes desde el minuto uno. El Bullying no se trata de que el niñ@ se defienda (pasa de ell@s, ignorales o diles X), NO ES RESPONSABILIDAD DEL NIÑ@/ADOLESCENTE defenderse. Sino una cuestión de PROTECCIÓN. La protección solo la pueden dar las normas, el apoyo social y el cumplimiento de las medidas necesarias y de protección frente al menor tanto del centro educativo, familias y compañer@s de clase.
  • Ayudar a reforzar su autoestima. La terapia psicológica y el apoyo familiar y social son las medidas más eficientes para trabajar el daño. Cuando se detecta la situación, como madre o padre, estate más presente, haced planes juntos, cuida su parte emocional, refuérzale y sobre todo, que vaya recuperando la confianza en sí mismo.
  • Apóyalo. Es importante que el menor sienta que no está sol@ y que es un proceso que se va a llevar a cabo de forma conjunta.
  • Promover actividades de danza y teatro. Ambas disciplinas son idóneas para que el niñ@ pueda liberar, compartir y redirigir la parte emocional dañada de una forma más segura y libre.
  • No responder con violencia. La vida no es ojo por ojo ni diente por diente.

 

¿Qué se hace con el agresor?

  • Escuchar y comprender sin justificar. Detrás de esa conducta probablemente haya problemas emocionales o familiares. Entender que función tiene esa conducta en su vida ayudará a poder gestionar mejor a la erradicación de ese comportamiento.
  • Responsabilizarle de sus acciones y marcar límites. Que haya ciertos motivos que influyen en su comportamiento no da derecha a que se quede impune. Entender que traspasar ciertas normas y límites, tiene ciertas consecuencias legales, educativas y personales.
  • Trabajar la empatía y la reflexión. Tiene que haber un gran trabajo a nivel emocional, ya que como he citado antes, son personas con grandes carencias emocionales y de autoregulación, entre ellas la reflexión y la empatía.
  • Involucrar a la familia. La familia debe formar parte del proceso, sin justificar ni exculpar las conductas del menor. Que estén dispuestos a colaborar, rechazar y cambiar los aspectos familiares que no ayudan a esta situación.
  • Llevar a cabo una disculpa o reparación. Hacerlo en el momento adecuado ayuda a sanar una parte emocional de la víctima. Le ayudará a entender, gestionar, que su dolor sea reconocido, sanar y redirigir culpa). Al agresor/a le ayudará a asumir las responsabilidades, consecuencias y límites en las relaciones con los demás.

 

Aún queda mucho trabajo por hacer, pero el reconocimiento del Bullying, también a nivel mediático cada día es mayor. Muchos son los famosos que reconocen haber sufrido este tipo de violencia ayudando a las víctimas a no sentirse solas, validadas y ofreciendo una visión de resiliencia. 

El Bullying no se trata de enseñar a poner límites a la persona que lo padece, sino de limitar, responsabilizar, castigar y redirigir la conducta de la persona que lo comete. Y esto, es algo que muchas veces, nos cuesta entender.

 

Puedes escuchar la entrevista completa en Onda Cero Castro Urdiales:

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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